Durante mi trayectoria profesional me he dado cuenta de que la negociación es muy útil tanto a nivel personal (todos negociamos con nuestra pareja sobre las vacaciones o con nuestros hijos para que hagan los deberes) como profesional. En este post quiero centrarme en la negociación en la empresa para que descubras en qué aspectos se aplica y qué técnicas se pueden utilizar.

¿Por qué es importante la negociación en la empresa?

Una organización en la que conviven diariamente varias personas, es un caldo de cultivo perfecto para que surjan conflictos internos.

Pero, para la resolución satisfactoria de conflictos no es aconsejable la imposición o el enfrentamiento, sino que se puede aplicar la negociación para alcanzar un acuerdo satisfactorio. De esta forma se evitarán tensiones y se creará un buen ambiente de trabajo.

En definitiva se trata de aumentar las ganancias y reducir las pérdidas.

¿Cuándo se aplica la negociación en la empresa?

Si tienes que acordar unas vacaciones con tu jefe o una subida de salario, si pretendes bajar los precios de algún proveedor o si tienes que ponerte de acuerdo con tus compañeros sobre las vacaciones, estarás negociando.

Por lo tanto, la negociación se aplica, entre otros, en los siguientes aspectos de la empresa:

  • Recursos humanos. Se negocian contratos, condiciones laborales, formación etc.
  • Relaciones con terceros (clientes o proveedores). Se negocian precios por productos o servicios, por ejemplo.
  • Relaciones entre los empleados. Se negocia el reparto de las vacaciones o de los honorarios por una operación, entre otros aspectos.
  • Interacciones entre departamentos. Pueden surgir situaciones en las que negociar sobre asunción de responsabilidades de cara a un proyecto.
  • Relación de cada empleado con la organización. Es posible que se negocien aumentos de salario o cambio de responsabilidades.

Consejos a seguir en una negociación en la empresa

Si tienes que negociar en algún ámbito de la empresa en la que trabajas, puedes seguir los siguientes consejos:

  • Gánate la confianza de tu interlocutor. Es un proceso que se desarrolla poco a poco y que abarca aspectos como el lenguaje que se utiliza, la honestidad o el compromiso.
  • Escucha de forma activa. No basta con que te fijes en las palabras que te dice tu interlocutor, es importante que estés atento a su forma de moverse, a sus gestos y a lo que no dice.
  • Deja tus emociones fuera. El control de las emociones es fundamental en una negociación. Pueden surgir situaciones de tensión en las que deberemos utilizar nuestra inteligencia emocional. No olvides que estás en un ámbito profesional y no te dejes llevar.
  • Establece objetivos no posiciones. Cuando se establecen objetivos es más sencillo alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Las posiciones, sin embargo, suponen que una parte gana y la otra pierde.
  • No des por hecho las respuestas. En ocasiones pensamos que sabemos lo que la otra parte desea o piensa y no es así. Pregunta hasta llegar al fondo del asunto, incluso sobre aquellas cuestiones que crees tener claras.
  • Aprende a ser compañero. No se trata de juzgar a nadie ni de dar lecciones, actúa en la negociación como un compañero.
  • Evita bloqueos planteando opciones. Los bloqueos, las situaciones en las que las partes de una negociación no ceden, son frecuentes y la clave para superarlos es tener en mente varias opciones.

Como ves, la negociación en la empresa se puede aplicar a muchas situaciones del día a día. Si quieres perfeccionar tus habilidades de negociación descubre nuestros talleres y te convertirás en un negociador eficaz.

Beatriz Louzao

Autor Beatriz Louzao

Expertise en temas de negociación, desarrollo de negocio, retail y optimización de Inmuebles.

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